Editorial (En Espanol) — 27 July 2019
Los líderes políticos de Belize felices con la corrupción

Una cosa que hemos aprendido de los líderes políticos de Belize a lo largo de los años es que nunca acceden a ninguna sugerencia de la gente si eso significa que deben renunciar a cualquier poder que necesiten para ocultar la deshonestidad en el gobierno. Cederán de vez en cuando, para hacer que parezca que somos parte de esta democracia, que estamos totalmente involucrados, pero si el cambio significa menos capacidad para encubrir actos ilícitos, no ocurrirá.

Un partido, el Partido Unido del Pueblo (PUP), aprobó una ley que prohibía a los representantes de área cambiar de bando. Antes de esta legislación, los representantes de área habían cambiado de bando dos veces, Vicente Choco de Toledo abandonó el Partido Democrático Unido (United Democratic Party, UDP) para unirse al gobierno del PUP de 1974-1989, y Stanley Usher del UDP, nuevamente de Toledo, dejó al UDP para unirse al gobierno PUP de 1989-1993. La ley que impide el cambio de bando era para controlar a los representantes de área para que no pudieran votar en contra de su partido.

Si Belize tenía alguna esperanza de tener diputados ordinarios en la Cámara de Representantes, una parte esencial de una democracia parlamentaria funcional, eso se vino abajo.

El UDP del primer ministro Dean Barrow, cuando llegó al poder en 2008, puso un límite de 3 períodos a la oficina del primer ministro. Esto no disminuye el poder del gobierno para encubrir la corrupción.

El UDP introdujo una “Ley de destitución de los representantes”, en 2011, pero cuando Elvin Penner del UDP tropezó y el PUP buscó destituirlo en 2013, el UDP socavó la ley. La ley de destitución dice que si el 30% de los votantes inscritos en una división pidiera la destitución de su representante, la Oficial Principal de Elecciones iniciaría ese referéndum, y si el 65% de los electores emitieran sus votos en el referéndum, y la mayoría apoyara la destitución, el representante tendría que desocupar su escaño.

Todos sabemos cómo se desarrolló eso. Según informes, el gobierno amenazó con despedir a funcionarios públicos que firmaran la petición, y la Oficial Principal de Elecciones rechazó a suficientes votantes para bloquear la petición. La Oficial Principal de Elecciones podría haber actuado de manera razonable, pero el comportamiento del gobierno puso el proceso en duda.

El “Informe Final de la Misión de Observación Electoral” de la Organización de los Estados Americanos (OEA) sobre las elecciones generales y municipales en Belize, celebrada el 7 de marzo de 2012, tuvo como una de sus recomendaciones, “La incorporación de mecanismos para mejorar la neutralidad de la administración electoral”, como la prohibición de que los Comisionados de Elecciones y Fronteras y los miembros del Departamento de Elecciones y Fronteras sirvan simultáneamente en posiciones de liderazgo dentro de los partidos políticos”. El actual presidente del UDP, el Sr. Alberto August, una vez encabezó la Comisión de Elecciones y Fronteras. Su estancia allí podría haber sido descrita como, muy enérgica.

El Comité de Cuentas Públicas, un organismo de supervisión instituido para examinar el gasto de los fondos públicos, no funciona. El gobierno actual ofreció incluir a los interlocutores sociales en el comité, pero insistió en que los representantes del gobierno en el comité sigan siendo la mayoría. En resumen, permitían más discusión sobre el gasto gubernamental auditado, pero no se tomaría ninguna acción sin la aprobación del gobierno.

El Senado es realmente un organismo de supervisión, y sus principales funciones son examinar los asuntos del gobierno e investigar prácticas corruptas. Muchas personas apoyaron la propuesta del UDP de tener un 13er senador porque el equilibrio de poder se inclinaría ligeramente, lejos del partido en el poder.

Es una maravilla que los ligamentos no se rompieran, con las contorsiones por las que pasó el gobierno UDP para impedir la implementación del decimotercer senador que habían propuesto. Cuando finalmente lo hicieron, fue después de que obtuvieron el control suficiente sobre uno de los escaños independientes para asegurarse de que el Senado reconstituido no pudiera hacer nada para deshacerse de ellos.

El UDP no instaló al decimotercer senador hasta que el Sindicato Nacional de Maestros de Belize (Belize National Teachers’ Union, BNTU) los presionó para que cumplieran su promesa. Al BNTU se le había acusado de que en los últimos tiempos había utilizado su poder casi exclusivamente para asegurar beneficios financieros y de otra índole para sus miembros, que es su función. Se le pidió al BNTU mostrar aprecio a los padres y al público en general, de donde obtuvieron un apoyo inquebrantable. Se le pidió al BNTU que considerara la difícil situación de la nación la próxima vez que entraran en acción industrial.

La próxima vez que los maestros se involucraron en acción industrial, lo recordaron. El Primer Ministro dijo que estaban cometiendo una falta, que no estaban actuando como un sindicato cuando exigieron que el gobierno cumpliera con el 13° senador. Esa fue solo una de las concesiones que el BNTU forzó del gobierno. Otra fue la UNCAC.

La Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (UNCAC por sus siglas en Inglés), fue adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 31 de octubre de 2003 y entró en vigor el 14 de diciembre de 2005. Belize llegó tarde a la fiesta, convirtiéndose en el signatario 184ª de la convención el 9 de diciembre de 2016.

Teniendo en cuenta la aparente obsesión de nuestros líderes políticos por la corrupción, no es probable que hubieran firmado si no hubieran sido obligados a hacerlo. Desafortunadamente para nuestros líderes políticos, los beliceños vieron el excelente trabajo que la CICIG (Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala) estaba haciendo para exponer y erradicar la corrupción en Guatemala. En 2006, Guatemala y las Naciones Unidas establecieron la CICIG para operar como un organismo independiente en ese país.

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), en su sitio web, www.unodc.org, explica el propósito de la convención/organización: “La Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción es el único instrumento universal contra la corrupción legalmente vinculante. El enfoque de gran alcance de la Convención y el carácter obligatorio de muchas de sus disposiciones la convierten en una herramienta única para desarrollar una respuesta integral a un problema global. La gran mayoría de los Estados Miembros de las Naciones Unidas son signatarios a la Convención.

“La Convención cubre cinco áreas principales: medidas preventivas, criminalización y aplicación de la ley, cooperación internacional, recuperación de activos e asistencia técnica e intercambio de información. “La Convención cubre muchas formas diferentes de corrupción, como el soborno, el intercambio de influencias, el abuso de funciones y diversos actos de corrupción en el sector privado”.

Desafortunadamente para nosotros en Belize, nuestros líderes políticos no han hecho nada desde que se unieron a la convención. Han pasado dos años y medio desde que firmamos, y no solo se trata de que no ha tenido ningún efecto sobre la corrupción en el gobierno de Belize, sino que no hay nada alentador en el horizonte. El gobierno no implementó al decimotercer senador hasta que era simbólico, hasta que se aseguró efectivamente que el cuerpo permanecería sin dientes, y la conspiración para socavar a la UNCAC está yendo de acuerdo con su plan.

El altamente respetado Centro de Estudios Estratégicos, Análisis de Políticas e Investigación (C-SSPAR), en un informe reciente sobre las actividades del organismo implementador, bajo el Fiscal General, comentó sobre las tácticas empleadas para frustrar la noble esperanza de la gente de ver la corrupción eliminada en Belize.

C-SSPAR, en su documento, “La Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción UNCAC – Estado de Implementación en Belize: Algunos Temas”, dice que un Grupo de Revisión por Pares (GRP) organizado por la ONU hizo algunas recomendaciones después de algunas consultas en Belize, pero algunos miembros de la Junta de la UNCAC que fue creada en 2017 por el Procurador General, no tuvo acceso suficiente al grupo, por lo que no pudieron hacer contribuciones.

C-SSPAR dice que la Cámara de Comercio pidió al Procurador General que acelerara el paso, y su respuesta fue que ese grupo era ingenuo, no entendía el proceso de implementación.

“Casi ocho meses después de la evaluación del Grupo de Revisión por Pares y la presentación de su Informe, el Ministerio del Fiscal General no convocó a la Junta para revisar las recomendaciones del Grupo y determinar los próximos pasos”, dijo C-SSPAR.

C-SSPAR dice: “Es bastante concebible que Belize haya optado por posponer su autoevaluación y revisión por pares en el segundo ciclo hasta 2021 – posterior a las elecciones generales”. C-SSPAR dice que el gobierno está demorando, por lo que podría ser necesario “intensificar el tipo de iniciativas de promoción y la presión doméstica masiva que obligó al gobierno a firmar la UNCAC en 2016”.

Es obvio que el gobierno está buscando demorar, frustrando el noble deseo del pueblo de acabar con la corrupción en los lugares altos. Nuestra tragedia es que nuestros líderes electos insisten en que tendrán su revolcada.

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Deshawn Swasey

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